¿Educamos a nuestros hijos para ser felices o exitosos? Por Sobeyda Bueno, Psicóloga clínica


11 octubre, 2019 | cultura, Destacados, Nacionales, Noticias recientes, Opinión, Portada, Salud

El mayor reto de un ser humano es criar  responsablemente y se convierte en una verdad absoluta  si su mayor reto es criar personas felices

Partiremos desde la premisa de que  no existe un solo manual con reglas absoluta sobre criar a nuestros hijos, por lo tanto se podría considerar que las mayorías de las crianzas no son malas sino diferentes.

Lo que si es necesario saber, es que toda crianza por lo diferente que sea debe partir desde el respeto, el amor  la compresión, la confianza y en última instancia lo que ningún hijo quiere escuchar AUTORIDAD.

Los hijos son el amor convertido en materia viva, todos los que son padres entienden el concepto. Con ellos desarrollamos el instinto  más primitivo. Conocido como instinto maternal, paternal.

Existen investigaciones que demuestran severos cambios en la forma de criar a los hijos en estos tiempo, a este cambio se le conoce como SÍNDROME DE PADRES DISTRAÍDOS. Estos tipos de padres están más sumergidos  en el mundo digital, ya sea por trabajo o diversión. Son padres indulgentes o permisivos. Dejan que los niños gobiernen el mundo a su alrededor  y sean quienes pongan las reglas, la mayoría de estos niños tienen dieta desequilibrada y un estilo de vida sedentario.

Ahora bien, existen también padres emocionalmente presentes. Tienen los límites claramente definidos, como son la responsabilidad, interacción social, juego al aire libre y hasta espacio para el aburrimiento.

Todo padre desea tener hijos felices, saludables y exitosos, y para lograr esto, solo tenemos que volver a lo básico. Es simple, hable con sus hijos, saque  tiempo para conocer sus amigos y sus gustos no importa la edad, preocúpese por sus problemas por más simples que los vea. Y recuerde  que por más amigo que quiera ser de sus hijos el rol más importante que debes poner en práctica es ser padre, y como tal es imposible ejercerlo los dos al mismo tiempo.

Escrito por la Psicóloga clínica Sobeyda Bueno